Junto al primer indicio de la voluntad,
nace el anhelo de jugar
en la memoria aún se puede acariciar,
como un tesoro sin igual
Pájaros de barro enfrentados tratando de aterrizar
Antes tierra yerma, luego asfalto hostil
en las noches oscuras, lo raro era vivir
en este cementerio, el éxito es fingir
mixtura de yugos convenientes, con adulación servil
Y se derrumban los dogmas, al desincronizar
lo que está enseñado con lo concebido,
y vuelta a trastornar
La masa más temprano que tarde reclama,
carne expiatoria para no confrontar
no al triste dilema de los afligidos:
¡Masturbarse o matar!
Los bosques de antenas son más miserables,
el criterio digno es delito marginal
se empeña la máquina en virtualidades,
¡Masturbarse o matar!
De letargos confusos a la extrema torsión,
celebrando juntos la descomposición
el culto enaltecido, por la posteridad
aquél fué nuestro tiempo, el gran bostezo universal
El hastío nos recuerda que duele recordar
aquél fué nuestro tiempo, el gran bostezo universal