Surge un duende roto en mí,
cada vez que amo mi fiebre
él me ayuda a pronunciar,
todo el mal que contemplo en tí
surge un duende roto en mí,
que deforma mis lamentos
cada vez da menos tiempo,
para dejar de sufrir
En la atmósfera
en las vísceras,
Mi SED...
Surge un Dios dentro en mí,
que pretende odiar al hombre
borrar de su memoria el nombre,
de aquello que le hace sentir
Surge un hombre dentro en mí,
que se esconde en la inocencia
no necesita más esencia,
que aquélla que le hace sentir
Mi SED...